La formación ecologista EQUO ha expresado su respaldo a la decisión del Ayuntamiento de Montilla de contratar todo su suministro eléctrico de fuentes 100% renovables, ya que supone un avance en la lucha contra el Cambio Climático y la transición hacia una producción energética limpia. Igualmente, EQUO ha reclamado al resto de ayuntamientos de la provincia, instituciones y organismos públicos que adopten decisiones similares y den ejemplo al conjunto de la sociedad.

En palabras de Salustiano Luque, coportavoz provincial de EQUO, “Esta decisión suma a Montilla a la creciente lista de Ayuntamientos, como el de la propia Córdoba, que han decidido ser parte de la solución y no del problema, como sigue haciendo el gobierno central, castigando el desarrollo de las energías renovables, apoyando al lobby pronuclear y sirviendo a los intereses de las grandes empresas, y no al bien común, servidumbre que se recompensa por medio de jugosas puertas giratorias. Esperamos que cada día sean más las instituciones públicas y privadas, así como personas privadas, que rechacen las energías sucias por un futuro más verde y limpio”.

EQUO recuerda que el desarrollo e implantación de fuentes renovables de producción eléctrica supondrán en los próximos años la creación de decenas de miles de puestos de trabajo, de igual forma que la inversión en ahorro y eficiencia energética. Al mismo tiempo, la entrada de energía renovable en el mercado mayorista tiene un efecto de bajada en las facturas que pagan millones de hogares, con un efecto palpable en reducir la pobreza energética ante la falta de medidas de calado por parte del gobierno.

Por su parte, Ana María Carnero, coportavoz de EQUO Córdoba, ha llamado a ir un paso más allá en la transición energética apostando por formulas de autoconsumo y producción colectivas, mediante la constitución de cooperativas y comercializadoras locales, que permitan un mayor control social y democrático de la energía consumida. “No nos basta con usar energías limpias, también queremos una energía más justa, y eso supone descentralizar la producción y reducir el inmenso poder que tiene el oligopolio de la energía, como acaba de reconocer el ex-ministro Soria, que ha declarado que las grandes empresas le entregaban las leyes y decretos ya redactados con sus intereses salvaguardados, por delante del bien común. Eso se tiene que acabar”.

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